jueves, 14 de junio de 2007

Razones por la que mi mama no tiene idea de computación


Razones por las que mi mamá no tiene idea de computación:
1. Cuando le dije que necesitaba una tarjeta de video me pasó la tarjeta del Blockbuster.
2. Cuando le dije que estaba mala la placa madre me dijo: ¡Insolente! ¡Mis dientes son todos naturales!
3. Cuando le dije que necesitaba un teclado me dijo que a ella cuando chica le hubiese encantado haber tenido un piano.
4. Cuando le dije que el ratón estaba malo porque no le corría la bolita, me mandó al psiquiatra porque pensó que me gustaban los guarenes.
5. Cuando le pedí un scanner me preguntó si no me servía una radiografía que es más barata.
6. La primera vez que le pedí un computador me dijo, ¿y el atari que tienes guardado en el closet?
7. Cuando le dije que necesitaba un equipo multimedia, me pasó un colgador con calcetines mojados.
8. Cuando le dije que necesitaba un navegador me dijo: Hace 5 minutos querías un computador, ¿y ahora quieres un barco?
9. Cuando le pedí un apoya muñecas, pensó que estaba mal y me mandó al psicólogo de nuevo.
10. Le dije, "madre quiero conexión por cable" y dijo, "lo siento pero ya contraté Sky"
11. Cada vez que le digo que me llegó correo, dice "oh, ¿y qué le pasó al perro que no lo sentí ladrar?"
12.- Le da con que puedo borrar a mi tía Ana de Dicom.

LA HISTORIA DE UN FEO


La Historia de un Feo.
Voy a contarles mi historia, no es una historia de amor ni tiene un final feliz, pero es la única que tengo por haber nacido así, feo, muy feo.
Cuando nací, el doctor fue a la sala de espera y le dijo a mi padre, "hicimos lo que pudimos, pero salió".
Mi mamá no sabía si quedarse conmigo o con la placenta.
Como era prematuro me metieron en una incubadora, con vidrios polarizados.
Mi madre nunca me dio el pecho porque decía que sólo me quería como amigo.
Así que en vez de darme el pecho, me daba la espalda.
Es por eso que debo haber quedado petiso, tan petiso que en lugar de ser enano, soy profundo.
De chico iba por los cuarteles para que me gritaran:¡Alto! ¡Alto!Yo siempre fui muy peludo.
A mi madre siempre le preguntaban: Señora, a su hijo, ¿Lo parió o lo tejió?
Mi padre llevaba en su cartera la foto del niño que ya venía en la cartera cuando la compró.
Una vez me perdí, le pregunté al policía si creía que íbamos a encontrar a mis padres y me contesto:No lo sé, hay un montón de lugares donde se pudieron haber escondido.
Y para colmo era muy flaco, tan flaco que un día metí los dedos en el enchufe y la electricidad erró la patada.
Era realmente flaco, para hacer sombra tenía que pasar dos veces por el mismo lugar.
Pero mi problema no era ser tan flaco sino ser FEO.
Mis padres tenían que atarme un trozo de carne al cuello para que el perro jugara conmigo.
Sí amigos, yo soy FEO, tan FEO que una vez me atropelló un auto y quedé mejor.
Cuando me secuestraron, los secuestradores mandaron un dedo mío a mis padres para pedir recompensa. Mi padre les contestó que quería más pruebas.
Yo creo que no pagaron el rescate porque en casa éramos muy pobres, pero eso sí, a pesar de nuestra situación económica, somos muy honrados.
Mi padre era tan honrado que un día encontró trabajo, y lo devolvió.Por eso tuve que trabajar desde chico.
Trabajé en una tienda de animales y la gente no paraba de preguntarme cuánto costaba yo.
Un día llamó una chica a mi casa diciéndome, "Ven a mi casa que no hay nadie", cuando llegué no había nadie.
A mi mujer le gusta mucho hablar conmigo después del sexo. El otro día me llamó a casa desde un motel.El psiquiatra me dijo un día que yo estaba loco. Yo le dije que quería escuchar una segunda opinión. De acuerdo, además de loco es usted muy feo, me dijo.
Una vez cuando me iba a suicidar tirándome desde la azotea de un edificio de 50 pisos, mandaron a un cura a darme unas palabras de aliento. Sus palabras fueron: ¡En sus marcas, listos!
El último deseo de mi padre antes de morir era que me sentara en sus piernas. Lo habían condenado a la silla eléctrica.